El diagnóstico y terapia van de la mano. Nuestras pruebas diagnósticas se usan para diagnosticar la enfermedad y determinar el estado de la misma, monitorizar la efectividad del tratamiento y detectar una recaída. Adicionalmente, durante el desarrollo de un medicamento, se pueden usar para identificar nuevos blancos terapéuticos, para el descubrimiento de medicamentos, descartar candidatos a medicamentos menos promisorios o pueden ser usados para seleccionar pacientes más probables de verse beneficiados. 

Con el uso correcto de las pruebas diagnósticas, la seguridad y eficacia del medicamento pueden ser mejoradas  asegurando que el paciente correcto recibe el medicamento correcto. Hoy, cada medicamento que se está desarrollando en Roche, tiene un programa de diagnóstico asociado con el mismo, para ayudar a dirigirse hacia desarrollar soluciones personalizadas del cuidado de la salud.