Si establecemos una relación causal entre nuestro producto y el evento reportado,  evaluamos cómo comunicar de manera efectiva esa reacción adversa a la medicina y si el beneficio de dicha medicina todavía supera los riesgos. Dependiendo de la circunstancia y la conclusión de nuestra evaluación, podríamos también:

•           Informar prontamente a los pacientes, médicos, proveedores de cuidados de la salud y reguladores de cualquier nueva información de seguridad del producto

•           Actualizar la información del inserto con nueva información de seguridad y tomar acciones para mitigar el riesgo (por ejemplo, agregar una contraindicación al inserto o aconsejar acerca de medidas que prevengan que la reacción adversa ocurra)

•           Escribir a proveedores de cuidados de la  salud con consejos actualizados acerca del uso de nuestros productos.

Si llegamos a la conclusión de que un riesgo puede permanecer latente para los pacientes, se retira el producto. Un retiro puede ser de un lote único, una serie de lotes o en casos extremos y raros, del producto completo. Todos los medicamentos pueden ser identificados por un número de lote. Los retiros se comunican de Roche a las Autoridades Reguladoras. Las filiales de Roche contactan a vendedores, distribuidores y/o a grandes entidades que hubieran recibido las medicinas afectadas, tales como hospitales. En caso de un peligro inmediato para los pacientes, se hacen comunicados a la prensa abierta y a la televisión.